Un gran diamante siempre logra obtener la atención del público, pero de este en especial se han obtenido malos comentarios y fuertes críticas. ¿Sabes de cual estamos hablando?

El arquitecto Luis Barragán

El arquitecto Luis Barragán

Exactamente, hablamos del diamante hecho con una porción de las cenizas del arquitecto Luis Barragán (1902-1988). El diamante creado con sus restos forma parte de la exposición “Una carta siempre llega a su destino. Los archivos Barragán” por la artista norteamericana Jill Magid.

Tan sólo por las implicaciones necrológicas de este anillo, era obvio el revuelo que iba a causar en el público en general, las opiniones de la comunidad universitaria y familiares de Barragán respecto a esta exposición no se hicieron esperar y fueron detonadas en los medios de comunicación, en dónde se reclamaba que la exposición sólo busca “proliferar un mito para la ganancia económica privada de la artista y su galería” y que “el diamante debía de ser reducido a polvo y sus restos debidamente reintegrados al digno lugar de sepultura del cual nunca debieron salir”.

Desde la exhumación hasta la elaboración y la presentación del anillo, los inconformes plantean la existencia de distintas irregularidades durante el proceso; el proceso de exhumación que se llevó a cabo a pesar de que no toda la familia estaba enterada o de acuerdo, así como las posibles ganancias económicas que se están percibiendo de esta exposición pese a que su único fin debería de ser la divulgación artística.

El anillo en disputa

El anillo en disputa

Pero bueno, al final tal parece que la exposición sigue en pie (sigue anunciada en su página de internet) y será inaugurada el día 27 de abril del año en curso, en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo MUAC. Esperamos tener la oportunidad de ir este fin de semana a conocerla para traerles una opinión más allá de los problemas.

¡Hasta la próxima entrega!

Grecia Córdova

Con información de La Jornada